Preguntas frecuentes
Lo que preguntan antes de la primera llamada.
¿En qué se diferencian de una agencia?
Una agencia te entrega piezas — anuncios, posteos, un embudo — y te deja el problema de que la venta ocurra. Nosotros trabajamos hasta que la venta funciona: el diagnóstico, a quién le hablas, qué le ofreces, cómo se lo dices, cómo se conversa, cómo se cierra y cómo vuelve a comprar. Si las piezas hacen falta, se hacen; pero son medio, no producto.
¿En cuánto tiempo veo resultados?
Depende de qué caja tengas trabada. Cuando el problema es la conversación comercial, los primeros movimientos se ven en semanas: en un taller automotriz, el seguimiento del setter recuperó cuatro ventas muertas en su primera semana. Cuando hay que reconstruir la oferta y el mensaje, el ciclo completo toma meses. En el diagnóstico te decimos cuál de los dos es tu caso antes de que firmes nada.
¿Trabajan con mi rubro?
Trabajamos con negocios de servicio con ticket relevante: contabilidad, salud, talleres especializados, formación, servicios profesionales B2B. Los ocho casos publicados van desde una firma de contadores hasta un taller de motos y una vitivinícola creando una categoría. Lo que se repite no es el rubro: es que el negocio ya entrega bien y la venta va más lenta de lo que debería.
¿Qué necesitan de mí?
Acceso a los datos que ya tienes — aunque estén sucios —, una hora de dirección semanal, y capacidad de decidir. Si cada cambio tiene que pasar por un comité, el proyecto se muere de lento y los dos perdemos.
¿Hacen las campañas o me enseñan a hacerlas?
Las dos cosas ocurren, pero ninguna es el trabajo. El trabajo es dejar tu venta funcionando; la pauta es una de las cajas satélite que se abre si tu negocio la necesita, y se opera sin cobrarla aparte. Si lo que buscas es alguien que te administre la cuenta publicitaria, no somos eso.
¿Cómo se contrata?
Por conversación, nunca por la web. Primero una sesión de diagnóstico sin costo donde se revisa tu negocio con las siete cajas sobre la mesa. Si hay caso, se propone alcance y se conversa la inversión. Si no lo hay, te lo decimos ahí mismo.
¿Cuánto cuesta?
No publicamos precio porque el alcance se define en el diagnóstico y no es el mismo para todos. Sí publicamos el criterio: sólo tomamos un proyecto cuando el retorno proyectado es al menos diez veces la inversión. Si al mirar tus números eso no se sostiene, no te vendemos.
¿Qué pasa si no funciona?
Antes de tomar el proyecto miramos si el retorno proyectado da al menos diez veces la inversión; si no da, no lo tomamos, y eso es lo primero que te protege. Los compromisos concretos de cada proyecto quedan por escrito en la propuesta y se revisan contigo antes de firmar. No usamos la frase «resultados garantizados»: no significa nada y la usa todo el mundo.
¿Las cifras de los casos son reales?
Sí, y cada una dice de dónde salió. Las hay dichas por el cliente en reuniones grabadas y verificadas contra la transcripción, y las hay medidas por API contra el CRM. Cuando una cifra es una percepción del cliente y no una medición, también se dice.
¿Trabajan fuera de Chile?
La operación es chilena y los ocho casos publicados también. El método no tiene nada de local, pero la ventaja de conocer el mercado sí: sabemos cuánto cuesta una conversación en Meta acá y qué le pasa por la cabeza a un dueño chileno cuando le nombras una inversión de siete cifras.
Antes de contratar nada, una conversación.
Una sesión de diagnóstico donde se revisa tu negocio con las siete cajas sobre la mesa. Si no hay caso, te lo decimos ahí mismo.